La quimioterapia en el cáncer de mama, cómo favorecerla
La quimioterapia es uno de los tratamientos que se utilizan con frecuencia en el cáncer de mama por los beneficios que aporta en las diferentes situaciones en las que se aplica. Sin embargo, cuando se nos dice que recibiremos quimioterapia hay muchos pensamientos asociados a ella que nos asustan y generan sentimientos de angustia, los cuales no hay que dejar que ensombrezcan nuestro ánimo, ya que hoy en día hay diversos recursos que nos ayudan a sobrellevarla, y si el médico nos la recomienda es porque después de evaluar una serie de factores , ha considerado que en nuestro tipo de cáncer, es una opción que nos puede ayudar.
Por lo tanto, es importante que si este es tu caso, y decides seguir este tratamiento que por mucho que te cueste que lo aceptes cuanto antes , que no te rebeles frente a él, porque entonces te estresarás y bajará tu energía, es mucho más útil adoptar una actitud positiva, vinculándote con él desde el beneficio que te puede aportar, que es volver a estar más saludable, esto dará sentido a tus sesiones de quimioterapia, y desde ahí, tolerarás mucho mejor los efectos secundarios que los medicamentos que se administran provocan, los cuales pueden variar de una persona a otra.
Quizás tengas que luchar duro durante un tiempo, porque el tratamiento acarrea molestias de diversa índole, pero ¿Qué importa, en realidad, todo el malestar, si sirve de remedio para mejorar tu salud? Poner la mira en esto desde mi punto de vista favorece enormemente el proceso, esta predisposición emocional impulsa, sostiene y da valor para enfrentarlo, creo que debemos apuntar en esa dirección, y no olvidar que después vendrá el restablecimiento.
Además de esta actitud emocional positiva a la hora de encararlo, es muy importante en todo este proceso para disminuir las posibilidades de desarrollar síntomas, mantener alto el nivel de energía del organismo, teniendo en cuenta la reducción de las defensas de carácter inmunológico que el tratamiento supone, al destruir los glóbulos blancos, que son un tipo de células encargadas de defendernos de las infecciones y otras enfermedades.
De ahí la importancia que tiene, por un lado, adoptar conductas para reducir el riesgo de sufrir infecciones mientras se recibe la quimioterapia, y por otro, prestar atención a nuestro cuerpo, y aportarle las condiciones físicas y emocionales necesarias para que el sistema inmune que sostiene nuestra salud esté fuerte.
Y ¿qué hacer para lograrlo? Proporcionar al organismo oxigenación, porque cuando hay un nivel adecuado de oxígeno éste funciona mejor, y puede combatir eficazmente todas las invasiones de bacterias, virus etc, los cuales no pueden proliferar en un ambiente con altos niveles de oxígeno, por eso hemos de potenciarlo con ejercicios de respiración profunda, estando en contacto con la naturaleza, y tomando alimentos ricos en oxígeno, Y si se toma algún tipo de suplemento, vitamina…etc, comentarlo con el médico, pues aunque sean naturales, pueden ser incompatibles con los medicamentos de la quimioterapia, e interferir en sus efectos
– Igualmente importante es depurar el organismo, tomando agua u otros líquidos para facilitar la eliminación de los residuos corporales, los cuales pueden contener parte de los medicamentos de la quimio, por ello conviene en este periodo después de utilizar el inodoro dejar que caiga dos veces el agua.
También puede favorecer el drenaje y la oxigenación del organismo presionar unos puntos en la frente que están comunicados con el resto del cuerpo.
Punto 1. Situado en la sien derecha, cerca de la oreja, oxigena brazos y piernas.
Punto 2. Se ubica en las hendiduras de la parte alta de la nariz, oxigena el tórax.
Punto 3. Está en la sien izquierda, y oxigena el cuello.

Para activarlos y realizar la descarga, hay que presionarlos con fuerza, mantener la compresión unos segundos, y luego soltar. Se presiona el punto uno, con el dedo pulgar de la mano derecha, el punto dos, con los dedos pulgares de ambas manos, y el punto tres, con el dedo pulgar de la mano izquierda. Es suficiente presionarlos una sola vez. Es mejor hacerlo por la noche para que la mente esté tranquila y el sueño sea reparador, ya que es un drenaje que nos lleva a la relajación.
– Dormir bien es otro elemento primordial. Cuanto más relajadas estemos por la mañana, con más tranquilidad podremos afrontar el día. El no descansar hace que estemos de mal humor, desganadas, lo cual baja nuestra energía, nos cierra a la vida, y nos lleva a no poder fluir en el día. Para favorecer tu descanso, puedes poner en tu mesita de noche un cuenco blanco lleno de agua con una gota de aceite, para regenerar el espacio y tener más oxígeno mental.
– Es recomendable también mantenerse activa dentro de lo que se pueda, realizando actividades cotidianas pero minimizando el estrés, sin esforzarse, con un ritmo que nos beneficie. Tener objetivos diarios e ilusiones ayuda a recuperarse más rápido y al mismo tiempo mejorar la calidad de vida.
– Otro factor esencial a nivel emocional es tener calma y ánimo, evitando conflictos y desavenencias, desechando lo hostil que nos lleva a gastar en exceso energía. Hemos de coger lo divertido de la vida que es lo que nutre, estar con gente que nos agrade y escuchar solo lo positivo. A esto se suma mimar el cuerpo y los sentidos con imágenes bellas, con música que nos guste, vistiéndonos con colores luminosos que dan más vida y ganas de hacer.
– Por otro lado, es conveniente tener un ambiente agradable en casa procurando que esté ordenada y limpia, para que la cabeza esté calmada y el cuerpo oxigenado. Además, mientras dure la quimioterapia, te recomiendo que a lo largo del día hagas la siguiente visualización durante 8 minutos.
Visualización:

Visualizarás un gran mar en calma y totalmente traslúcido, a través del cual se puede contemplar la arena, los peces moviéndose, unas grandes rocas de coral. Cuando percibas todo el esplendor del mar, empieza a respirar por la nariz la energía que el mismo desprende y dicha energía la irá absorbiendo tu cuerpo y le dará calma y vitalidad.
También, durante la sesión de quimio, puedes visualizar que junto a la medicación van entrando ráfagas de energía de color blanco en tu cuerpo, y le van dando fuerza.
Respecto a la caída del cabello, que es uno de los efectos adversos que más impacto psicológico nos produce, yo te recomiendo que si utilizas pañuelo al ponértelo que visualices que con él pones OXIGENO Y AMOR a tu cuerpo a lo largo del día. Es bueno ir cambiando de colores, y cuando estés baja emocionalmente que el pañuelo sea de varios colores, para que te ayude a CONECTAR CON TU LUZ INTERIOR.
Todos estos elementos y otros más te ayudarán a pasar esta etapa, y ya verás como poco a poco vas a ir mejorando y eso se va a ir reflejando en tu cuerpo.
Ahora a relajarte, a mimarte mucho , y a pensar en cosas que te hagan feliz.
Si quieres ampliar la información, puedes consultar el libro FUERZA Y VIDA (Guía de apoyo para transitar emocionalmente por el cáncer de mama).