Claves para favorecer la intimidad sexual tras el cáncer de mama

TERCERA PARTE

Después de examinar las repercusiones en el funcionamiento sexual del cáncer de mama, y ver las características que asume la vida íntima durante su transcurso, mencionaremos ahora algunos elementos que ayuden a reanimarla.

Estímulo y disfrute sexual

Una de las cosas más importantes para disfrutar de la sexualidad es estar relajada. Pero, como hemos visto, las molestias físicas y la alteración de la imagen sufrida en muchos casos por la mujer con cáncer de mama puede impedírselo.  Por lo tanto, para que se sienta capaz de expresar y gozar de su sexualidad es básico, por un lado, mejorar el dolor físico, y, por otro lado, confortar el sentimiento de su propio valor dando claves verbales positivas a su cuerpo.  Por ejemplo, al mirarse en el espejo poner la atención en la parte que más le guste, y decirle una palabra bonita que facilite la aceptación corporal.   

Tener una percepción favorable de nuestro cuerpo, es un poderoso estímulo para activar el propio deseo, que es el primer escalón que hay que subir para ser transmisora de deseo hacia otros/as.  La falta de deseo propio lleva a no desear al otro/a, ya que una misma está cortando esa sensación que está dentro.

Pero ¿qué hacer para lograr un buen estado interno, y una agradable imagen externa, y así poder activar los resortes eróticos? Potenciar la autovaloración, y dejar tiempo para cuidarse, relajarse y arreglarse. Ir desaliñada es poner distancia al deseo. La propia imagen es tan crucial para sentir atracción como la forma en que una ve a su pareja.

Así que, cuida tu aspecto y ponte bonita, por ti, eres lo más importante, y no olvides mimarte, comer sano, estar activa, descansar, y coger la positividad, la ilusión y la diversión, para que suba la vitalidad de tu cuerpo y se predisponga en favor de gozar de esa fuente de expansión que es la sexualidad, tanto si la vives a nivel individual, como si se comparte, ambas vivencias son necesarias, pues cada una de ellas nos aporta cosas distintas.

El sexo individual, no es un sustituto de la relación con otra persona, es una manera de estar en contacto con nosotras mismas, y saber que podemos obtener placer corporalsolas.  Aprender a tocarse también ayuda a conocerse y poder explicar a otro/a lo que te agrada; por ello, es conveniente sacar el tabú que encierra, y vivirlo como una forma natural de relacionarse con elcuerpo y darle satisfacción.

En cuanto al sexo compartido, es imprescindible para disfrutar de él, además de estar a gusto contigo misma, que te sientas atraída por tu pareja, libre para decir si o no, y confortable en la relación, que cuando te abrace te percibas segura y apoyada, eso facilitará que las tensiones se aflojen,se calme tu mente y puedas entrar en el compartir sexual desde el corazón.Paraque la energía sexual fluya tras lo vivido se necesita relax, confianza, respeto, que cada cual ocupe su espacio sin avasallar, actitudes de cariño, besos, miradas, detalles… no sólo previo al encuentro sexual, sino como parte natural de la actividad cotidiana.

A su vez, contribuye a estimular la vida afectivo -sexual, realizar de vez en cuando actividades divertidas juntos/as, como ir a bailar, a cenar a restaurantes diferentes, para salir de la rutina. Las comidas que más activan sexualmente son las que contienen picante y las aromáticas, estas ponen el cuerpo en un tono más alto. El alcohol no conviene tomarlo porque, aunque se siente el cuerpo animado, nos desconecta de la realidad.  Tampoco va bien hacer el amor llenas de comida, porque la energía la va a coger el estómago y va a quitar fluidez y vivacidad, ni iniciar la actividad sexual cansados/as.

Cuanto más variada y divertida sea tu sexualidad, tantas más posibilidades tendrás de activar tu capacidad de desarrollo del deseo. El hacer siempre lo mismo lleva al aburrimiento y a la inapetencia sexual, por eso hay que meter novedad. Por ejemplo, introduciendo elementos diferentes en el cuarto que conecten con cambio, como sábanas de distintos colores, flores, fragancias, velas, música melódica sin letra para no distraer nuestra mente con palabras y centrarnos en lo que hacemos, etc. Un buen ambiente facilita el abandono a las sensaciones eróticas y aumenta la calidad de la vivencia sexual.

El “menú sexual” debería incluir creatividad, espontaneidad, comunicación de lo que nos gusta y donde nos gusta, intercambio de papeles sexuales para aprender a dar y recibir placer, exploración de todo el cuerpo, y también de las fantasías sexuales, usadas para salir de una monotonía que no nos atrevemos a modificar por miedo a que quien está con nosotros/as no lo entienda, o le altere, por lo que se quedan en nuestra mente como tales, desconectándonos de la realidad sexual del momento. Hablar de ellas con la pareja, aunque no las apliquemos, hace que las liberemos y se pueda disfrutar de lo que se tiene en la vida real en ese instante.

Hemos de ver el sexo como un juego, y no tener prisa. En lugar de ir “al grano” es bueno dedicar tiempo al erotismo, a la estimulación a través de las caricias, en donde la sutileza de las manos es clave. Es importante que las manos estén suaves, para que al tocar las zonas más sensibles los dedos fluyan y se pueda trasmitir la energía sexual de una forma dulce.  Se necesita delicadeza para que la sensación sea placentera, se eleve el nivel de excitación – que en la mujer sigue pautas más lentas- aumente la expansión de la vagina y facilite el coito, el cual puede resultar molesto debido a la sequedad vaginal.

Para minimizar estas molestias conviene emplear lubricantes vaginales a base de agua, que no contengan ni estrógenos ni parabenos. Al inicio de cada relación hay que ponerlo dentro de la vagina con los dedos, y alrededor de la abertura y en el pene antes de introducirlo, y luego buscar las posiciones más favorables para la mujer, por ejemplo, que ella esté arriba; esta postura además defacilitar la penetración, y pueda utilizar su pareja sus manos para proporcionarle una estimulación adicional en el clítoris, va a hacer que tenga mayor oxigenación.

También se pueden poner de lado, mirándose a los ojos si se necesita afecto en ese momento, o si se siente necesidad de respaldo va bien que el hombre se ponga detrás cogiéndola. Puede favorecer asimismo durante el coito poner almohadas para apoyar las zonas más sensibles. Y después de hacer el amor de una manera placentera, muchas mujeres necesitan ser abrazadas y expresar su sentir. Con la intimidad sexual, progresa la intimidad emocional, y con ésta la unión de la pareja. El sexo grato acerca y une a las personas.

En definitiva, con mucha paciencia y una serie de ingredientes como son: la aceptación del cuerpo, una buena relación afectiva acompañada de complicidad con la pareja, la comunicación, escucha y respeto de lo que cada uno/a necesita y siente, una actitud optimista e imaginativa para desarrollar el erotismo a través del juego, la fantasía, la expansión y el movimiento, y la ayuda de lubricantes, las parejas que tienen una buena relación anteriormente a la enfermedad, poco a poco se adaptan y disfrutan del sexo, lo cual influye positivamente en el proceso de avance hacia la  SALUD.

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