La unión sexual y sus particularidades en el cáncer de mama

SEGUNDA PARTE

En la primera parte he señalado las consecuencias que el cáncer de mama tiene en la sexualidad. En esta segunda parte mencionaré algunas de las características que la relación sexual muestra en esta situación vital. Me referiré también a determinadas dudas que, en relación con este tema, pueden presentarse.

Importancia de los factores afectivos

Los factores afectivos tienen una función primordial en todo el proceso con el cáncer y especialmente en el acercamiento sexual, en donde las demostraciones de amor son fundamentales. El papel que desempeña la pareja en esas circunstancias es sumamente importante para facilitar la aceptación en la mujer de su imagen corporal. Una actitud comprensiva, una presencia amable, y un comportamiento basado en el respeto a las necesidades de la otra persona, va a contribuir en buena parte, a que la auto valoración de la mujer se restablezca más fácilmente.

Por el contrario, la falta de afecto, el sentimiento profundo de abandono y soledad provocan inmediatamente en esta situación la duda del propio valor. Superamos mejor las cosas cuando hay un medio de seguridad afectiva, siendo las caricias realizadas con cariño buenos y eficaces modos de trasmitir tranquilidad y protección en un marco de placer.

 Se puede gozar de la intimidad con mimos, palabras, miradas, sonrisas de amor, que hagan que la mujer se sienta compenetrada con su pareja, se conecte con su cuerpo y sus sensaciones, vaya descubriendo dónde siente molestia, y dónde el contacto le resulta más agradable, ganando así progresivamente comodidad, seguridad y aceptación de sí misma, elementos previos e indispensables para posibilitar poco a poco que la apetencia vuelva a emerger si estaba avivad antes del cáncer. Si anteriormente a la enfermedad no había deseo, esta eventualidad puede incluso agravarlo.

En la primera etapa del proceso, donde la mujer se siente especialmente vulnerable, juega un rol fundamental la gratificación sensual, la calidez, la comprensión y el diálogo para poder manejar la carga emocional y las alteraciones corporales que acontecen, porque adaptarse a estas modificaciones no es fácil, ni para quien las vive que ha de atravesar un duelo por las pérdidas corporales, de sensaciones de feminidad…etc., que implican vivencias de tristeza, ni para su pareja (si la tiene), quien, aunque sea en segundo lugar, también se ve afectada, sin saber muchas veces como cómo asimilar los cambios, ni como expresarse frente a ellos.

Constituye, por tanto, una situación muy delicada para ambas personas, que suele conllevar una problemática psicológica ligada a inseguridades, dudas…etc.  que provocan inquietud y reducen la posibilidad de que la relación sea globalmente satisfactoria, las cuales conviene plantear cuando llegue el momento con el mayor cariño, franqueza y naturalidad posible, y así poder buscar en unión el modo de resolverlas.

¿Cuáles son las dudas y dificultades predominantes?

Uno de los sentimientos que más dificulta el encuentro íntimo en las mujeres tras la cirugía, ya citado, es la vergüenza a mostrarse desnudas porque no se sienten atractivas. Sin embargo; el pensamiento de pérdida de atractivo no necesariamente es vivido por la pareja, ya que, aunque el pecho sea una representación de la feminidad, ésta va más allá de lo físico, porque las personas somos la presencia y lo que ésta emana, y eso que irradiamos vinculado a lo interno, es más poderoso que la forma o el tamaño de nuestro cuerpo.  

 Esto explica que las alteraciones en la imagen corporal no constituyan motivo de rechazo hacia la mujer o hacia el ejercicio de la sexualidad para muchos hombres cuya relación era satisfactoria antes del diagnóstico, viéndose conmovidos más por el malestar y la actitud de inseguridad e inhibición de ella a la hora de intimar, que por su aspecto. Es más, el miedo a molestarla o hacerle daño, al identificarse con su sufrimiento lo que hace que el hombre se cohíba sexualmente, que la falta de atracción física.

También puede ocurrir que, en lugar de retraerse, hecho que puede ser interpretado por la mujer como falta de interés o deseo hacia ella, busque el acercamiento íntimo anticipadamente para demostrarle que la sigue queriendo y encontrando atractiva, o que ninguno de los dos tome la iniciativa, aunque lo deseen pensando que el otro/a no está preparado/a para ello.

En cualquier caso, para evitar las malas interpretaciones, el diálogo sobre estas cuestiones puede ser sumamente beneficioso. Los temas que no son expresados, pero que se sienten, de un modo casi imperceptible, acaban convirtiéndose en un muro que distancia a la pareja, por eso es importante hablar de lo que sucede y así liberarse cuanto antes de esa sensación que incomoda frente a quien se ama. La falta de comunicación puede producir mayor alejamiento emocional y físico, sobre todo si había problemas sin resolver antes del cáncer.

Esta situación es más llevadera si ambos saben lo que siente cada uno, el otro/a no adivina lo que uno/a necesita, hay que decirlo, tanto si se está preparada para iniciar la vida sexual, como si se precisa más tiempo. A la hora de tener relaciones sexuales es importante que las dos partes estén de acuerdo, porque si unaquiere y la otra no, para la que no quiere la relación sexual es un desgaste físico más que un placer energético. En este sentido, conviene destacar que en la sexualidad la exigencia y la obligación de satisfacer a otro/a no son los mejores ingredientes. Si el sexo se ve como un deber que hay que cumplir automáticamente ya no se disfruta.

Ser capaces de hablar con honestidad del tema, tomarse el tiempo y la atención necesaria para explorar maneras de proporcionar placer mutuo que no incluyan siempre el acto sexual en sí, la comprensión, y la espera si no se está lista, da buenos resultados para que cuando la persona se sienta más capaz el deseo y las sensaciones placenteras regresen.

Todos estos elementos, junto a determinadas condiciones y tácticas para reforzar el deseo, que exploraremos en la tercera parte, harán que el Inter juego del amor y el sexo sea para las mujeres con cáncer de mama, en una relación de entrega mutua, de protección y de una gran generosidad compartida, una experiencia gratificante, a pesar de la enfermedad, que la lleve al bienestar y la expansión.

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