Libro escrito para ayudar a las mujeres con cáncer de mama

«Fuerza y Vida»


Guía de apoyo para transitar emocionalmente por el cáncer de mama

Como su título indica, está escrito para que sirva de ayuda a las mujeres con cáncer de mama, y está basado fundamentalmente en las vivencias que yo he tenido en este tema, como acompañante, como paciente y como profesional, las cuales me pusieron en contacto con la desdicha que supone, y la energía que implica atravesar emocionalmente por esta dolencia, pues quien la vive se encuentra de repente en una situación cruda, sin otro remedio que estar ahí sosteniéndose como puede, sin saber cómo va a acabar aquello, ni tampoco como atenuar el malestar psicológico que se desencadena. Porque enfrentar un diagnóstico de este calibre no es fácil, la alteración vital que produce es enorme. Yo recuerdo que al saber que tenía un tumor maligno la sombra me envolvió, y aunque tenía experiencia con otras personas, al principio me sentí perdida, desolada, necesitando consuelo y calma para no ser tragada por la angustia incesante que venía del miedo y la incertidumbre.

En un segundo momento, dado que no podía eludir la situación decidí aceptarla, sacar mi espíritu de lucha y aliarme con la vida. Pensé, si he sido capaz de superar situaciones difíciles vividas en el pasado, también puedo superar esto, pues he comprobado que cuando la vida nos puede sale de dentro una fuerza vital adquirida con todo aquello ya asimilado que nos lleva hacia delante para seguir avanzando. Así que, en conexión con ese estímulo llamado FUERZA empecé a hacer mi camino al andar, cogida de la mano de esa palabra tan dulce LA ESPERANZA, la cual no hay que perder nunca porque aunque el pronóstico de esta enfermedad sea a veces poco favorable, todas hemos oído hablar de personas que estando en situaciones difíciles de superar, después de un tiempo se han recuperado, ya que la capacidad del organismo para la mejoría es grande, por eso hemos de hacer lo que esté en nuestra mano para conseguirlo.  

¿Cómo? Pues, siguiendo la filosofía del libro, primero confiando en el propio poder, creyendo en el potencial que tenemos para auto superarnos, y luego estableciendo una buena conexión entre el cuerpo y la mente y con la medicina, conjugando el poder de los medicamentos con el trabajo personal a nivel emocional, centrado en los diferentes temas que van surgiendo a lo largo del proceso. Entre otros, hemos de enfrentar, los miedos y las dudas que atormentan nuestra mente tras el diagnóstico, luego con la cirugía, el duelo por la pérdida parcial o total del pecho, y la bajada de autoestima que trae consigo para muchas mujeres, al estar vinculado a la maternidad, a la feminidad, a la sexualidad, además de las repercusiones que los tratamientos tienen en nuestro organismo y la angustia que suponen las revisiones.

 En fin, un camino largo y de difícil tránsito, donde la disposición interna de enfrentarlo con espíritu de superación puede ser tan importante como contar con apoyo y orientación externa que lo favorezca. De ahí que una vez superados los peores momentos decidiera plasmar mi vivencia personal en este guía con el propósito de proporcionar a las mujeres con este problema, por un lado, recursos sencillos y prácticos que faciliten el día a día con la enfermedad, y por otras referencias para explorar los factores emocionales asociados a ella, hacer una introspección, aprender de la experiencia, y abrirse a nuevas actitudes que favorezcan la salud. Pues los tratamientos son nuestro bastón para caminar en un momento dado con la enfermedad, pero no sustituyen al cambio de actitud, necesario desde mi punto de vista para avanzar hacia la superación.

 Bien, pues toda esta temática, cómo abordarla, y mucho más, está ampliamente desarrollada en el libro por etapas, y con una metodología basada en el conocimiento y la exploración emocional del cuerpo, a través de la cual adquirir conciencia de él como unidad, aprender a entender su lenguaje, a respetarlo y a cuidarlo, no sólo durante el proceso con la enfermedad sino para toda la vida. En la medida que somos más conscientes de nuestro cuerpo podemos estar más saludables, porque al percibir y comprender mejor su estado, sabremos darle lo que necesita y conducirlo hacia la SALUD, que es el deseo primordial de las páginas de éste libro, donde se puede encontrar material sencillo para atravesar el proceso con la enfermedad con más fuerza, y para poder salir de él con mayor conciencia personal a partir de la cual ir incorporando en la relación con nosotras mismas y con nuestro entorno nuevas formas de funcionamiento que nos conduzcan a la salud y nos estimulen a avanzar en la vida. Ojalá que su lectura presente a las mujeres con esta dolencia un horizonte abierto y lleno de medios para conseguirlo.

Muchas gracias.

Es siempre un placer y un honor prologar el libro de una amiga. Concha y yo nos conocimos hace muchos años. Hemos compartido trabajos en diferentes ámbitos de la sexología y el feminismo; y volvimos a coincidir en la Asociación de Mujeres por la Salud y la Paz.

También años más tarde, cuando creé la Fundación Terapia de Reencuentro (2000) participamos en un taller, del que luego saldría un libro: Diálogo de mujeres sabias.

Pero con el paso de los años, en el caso de Concha Chacón coincidimos también, en un acontecimiento bastante similar, aunque de nombre diferente: en una enfermedad grave, un cáncer. Es por eso por lo que me resulta muy fácil entender cómo fue su proceso, por dónde ha pasado, cómo ha salido de ahí y por qué ha querido escribir este libro.

Tener una enfermedad grave, un cáncer, es introducirse en un laberinto del que no sabes cómo has entrado, pero especialmente no sabes cómo salir.

Me gusta utilizar la metáfora del laberinto para tratar de explicar y entender los procesos extremadamente difíciles por los que las personas pasamos, y la vida nos coloca en ocasiones.

Es fácil entender el proceso laberíntico, ya se contaban así ciertos procesos humanos en forma de cuentos, en forma de narraciones, en antiguas tradiciones. Y así me gusta explicarlo en la consulta ante esos procesos confusos, de los que no entendemos nada y buscamos una persona profesional para ver si podemos entender algo, si nos da alguna luz.

Un laberinto es un camino, un camino confuso, un lio en donde nos sentimos inmersas/os, sin entender, sin saber por qué; pero sobre todo sin saber cómo salir. Eso produce un choc, a veces una parálisis, de la cual, más pronto o más tarde tendríamos que salir.

Pero ¿cómo salir de ahí? Hay que hacer un recorrido, hay que hacer un viaje. Un laberinto es como un viaje interior, donde no sabemos por dónde ir, seguro vamos a vivir muchas emociones: miedo, rabia – «¿por qué a mí?»-, tristeza…Es como la narración de un cuento, donde la/el protagonista pasa por diferentes acontecimientos, desagradables y agradables, fáciles y difíciles…A veces cree ver la salida ya, pronto; y, sin embargo, al rato siente que ha vuelto como al principio y parece que vuelve a estar en el mismo punto…

Y tiene que aprender de las experiencias que va viviendo, de algo se tiene que dar cuenta, algo tiene que cambiar de su percepción inicial.

Y en ese camino, como en los cuentos, se va a encontrar a aliadas/os y a monstruos: son los/as buenos/as y los/as malos/as de los cuentos; personas, animales, cosas, circunstancias, que funcionan como aliadas/os, que nos dan alguna clave, que nos facilitan el tránsito del camino; o, por el contrario, aparecen monstruos que nos dificultan el viaje, nos ponen trabas, nos lo hacen más difícil.

Concha inicia su libro haciendo un reconocimiento especial a quien considera su gran aliado: el Método de Reequilibrio Corporal Damun (TRCD). En ese método se ha inspirado, se ha acompañado para entender y deambular su proceso, en su laberinto hasta salir de él.

Y también cita, en su primera página, a todas las aliadas que, de una forma u otra, le han acompañado en el camino.

La primera parte del libro se dedica a hablar de ese método de trabajo, explicando, detallando, para que pueda ser comprendido y utilizado por quien lea estas páginas -y esté en circunstancias parecidas-, ¡y! ojalá! pudiera servirle como a ella le ha servido.

La segunda parte del libro es propiamente: el laberinto.

Se inicia como en los cuentos, con alguna situación difícil que el personaje ha de resolver. En este caso: es el diagnóstico de: cáncer. Y una/o -el personaje-se siente metida/o en una estructura de la que no puede salir a voluntad. Ha de hacer el viaje laberíntico, que es un viaje a lo desconocido en donde, en cada momento «tendré que ver qué hacer», «por dónde dirigirme», «¿cómo me siento?»…

Y ahí van discurriendo una serie de procesos por los que la protagonista del viaje va a pasar: la quimio, ¿una posible recaída?, los cambios físicos y emocionales…

Pero quiero resaltar un elemento imprescindible en este recorrido. Más allá de la importancia fundamental de contar con aliadas/os, Concha –la protagonista de la historia- ha de ser su mejor aliada. Si ella funcionase como su monstruo, que muchas veces, de manera inconsciente funcionamos así, cuando en vez de darnos ánimo y apoyarnos, nos agredimos, desvalorizamos, diciéndonos, por ejemplo: «Tú tienes la culpa», «Hagas lo que hagas no servirá de nada», «Ninguna metodología o técnicas del tipo que sean te ayudarán», etc.

Cuando nos colocamos como monstruos, ningún aliado o aliada te sirve, porque internamente dices: «No, nadie me puede ayudar».

Por el contrario, cuando se funciona como aliada/o de sí misma/o, multiplicamos la ayuda, nos abrimos a la ayuda externa, pero además conectamos y sacamos nuestra mejor energía interior, nuestra capacidad de autoayuda, de aprendizaje, de manejo de emociones, cuando internamente nos decimos: «Si se puede, voy a hacer lo posible por salir de aquí, por ayudarme, por agradecer y utilizar también en mi beneficio las ayudas recibidas. Y yo, me ayudo, me acompaño». Y Concha se coloca como una gran aliada suya.

La tercera parte del libro es la resiliencia. Con todo el proceso laberíntico que se ha hecho, la persona ha tenido que aprender algo de sí misma, de ese proceso vivido. Y no solo se ha transformado -no es la misma la que entra en el laberinto que cuando se sale-, sino que quiere ayudar a los demás, quiere transmitir su conocimiento, aquello que le sirvió, por si puede servir a otras personas que están viviendo una situación parecida. Y.… ¿cómo lo hace? Escribiendo un libro. Este libro: Fuerza y Vida. Para dar a lo social, a las personas enfermas su conocimiento, haciendo propuestas en positivo: cómo percibirse, ayudarse en la salud, mantener un estado de ánimo positivo…

La resiliencia es una capacidad del ser humano de transformar situaciones difíciles en sabiduría, en aprendizaje; y querer dar algo de lo aprendido a los demás. Hubiera podido ser en forma de libro1, como ha sido el regalo que nos entrega Concha con su experiencia. Podría ser en forma de charlas, talleres, consultas, una obra de teatro…No importa qué hagamos, cómo lo hagamos. Lo que importa es la conexión vital, la escucha introspectiva y el deseo de ayudar. La empatía -poderse poner en el lugar de la otra persona- y la compasión, entendida como escucha del sufrimiento de la otra persona -enferma-, entender que su sufrimiento es como el nuestro, y querer ayudarla.

Gracias, Concha.

Fina Sanz

1 Yo también traté de ayudarme y ayudar escribiendo un libro; en mi caso, en medio del laberinto.

Libro-Fuerza-y-vida

Fuerza y Vida

Concha Chacón Bachiller

  • Editorial ‏ : ‎ Ediciones Albores; N.º 1 edición (24 marzo 2020)
  • Idioma ‏ : ‎ Español
  • Tapa blanda ‏ : ‎ 194 páginas
  • ISBN-10 ‏ : ‎ 8418001747
  • ISBN-13 ‏ : ‎ 978-8418001741